This is an example of a HTML caption with a link.


ZUBEROA

EL FUTURO DEL SELLO CENTURY MEDIA RECORDS

LA POPULAR CASA DISCOGRÁFICA SONY COMPRA EL SELLO ALEMÁN POR 20 MILLONES DE DOLARES



No era un secreto a voces, sino más bien una verdad ignorada. Century Media ha sido vendida a Sony por 20 millones de dólares. Seguirá existiendo como subsidiaria absoluta de Sony, que se encargará de la distribución mundial, mientras que Robert Kampf seguirá siendo el jefazo de la discográfica alemana.

A poco que siguiésemos la cadena de acontecimientos, no era difícil ver esto como la manzana que finalmente cae del árbol. Tras meses de rumores, en marzo de este mismo año el fundador de Century Media, Robert Kampf confirmaba a Metalsucks que la compañía estaba siendo tanteada por tres pretendientes, Universal, Sony y Warner. Aunque Kampf no decía quién se llevaría el gato al agua, e incluso afirmaba que, de suceder algo, quién más posibilidades tenía sería Universal. Las habladurías pesaban más, y así ha sido, la compañía norteamericana (la división musical de la multinacional japonesa está dirigida por la filial americana, para los despistados) será quien absorba a Century Media. La misma compañía que alberga a SHAKIRA, CALVIN HARRIS o BRUCE SPRINGSTEEN, a partir de ahora tendrá en su inmenso (aún más) catálogo a bandas como ABORTED o THE AGONIST. El curioso sentido del humor capitalista.

Sentimentalismos musicales a un lado, no hace falta falta ser muy listo para saber que esto no es más que un movimiento habitual en la economía de mercado, lo que pasa es que, en vez de ser dos compañías energéticas (por poner un ejemplo) las que recurren al canibalismo, son dos discográficas, y eso ya, nos llega más “al corazón” y nos cuesta un poco ver qué significa todo esto. Lo que viene a continuación no son más que elucubraciones por las cuales, en unos meses u años, si me equivoco, podréis dirigiros a mi con un despectivo a la par que burlón: “Menudo bocas que eres”. No obstante, tienen su base de realidad, ya que hay un precedente…

Vamos a lo básico: Cuando una empresa absorbe a otra, hay reducción de personal, es simple, una empresa, el doble de personas por cada puesto, conclusión: muchas a la puta calle. ¿Y esto cómo se traduce en la industria musical? Porque no nos imaginamos a Michael Amott o a Matt Pike fichando en la oficina. Bien, os diré pues lo que va a pasar a grandes rasgos. Sony hará una tarea de desmembramiento, y se quedará con lo que más le interese. El heavy metal, a grosso modo, no es y nunca será rentable, gente como METALLICA o SLIPKNOT son del poco metal aceptado en el mainstream. ¿Quién coño conoce a TRIBULATION o DARK TRANQUILLITY? Fuera de tu mundillo de camisetas negras, nadie. Si vamos al catálogo de Century Media, observaremos que el 99% de los grupos tienen que girar constantemente y sacar discos para poder vivir de la música, los más afortunados, como ARCH ENEMY, se pueden pegar sus temporadas libres. Realmente, salvo esos y LACUNA COIL y DARK TRANQUILLITY, no se me ocurre ni un ejemplo más y tampoco es que estos vivan en mansiones. De hecho, la ex vocalista de A.E. Angela Gossow, reconocía hace unos años que con lo que ganaba con el grupo, le daba justo para pagar el alquiler.

Todas estas bandas no son rentables económicamente, por mucho que trabajen y se dejen la piel en el escenario. En un microcosmos como el del heavy metal, vender 12.000 copias de salida como ARCH ENEMY es de ser unos vendidos. En las ligas grandes, eso es una inmundicia. El problema es que, todas estas bandas, de manera involuntaria, van a jugar una competición que no es la suya. Como si el HIFK Helsinki se pusiese a jugar mañana en la Liga BBVA.

En unos meses muchos grupos se mudarán a otras discográficas, renegociarán sus contratos y se irán, porque su nueva discográfica, pasará olímpicamente de ellos (no dan dinero, pues…), y la que era su casa de toda la vida, tendrá las manos atadas para mejorarles las condiciones, pues mucho del personal con el que hasta ahora trataban, se irá o lo echarán, ya que se cerrarán parte de oficinas que tenía la empresa a lo largo del globo. Además, de fondo de catálogo (que se reeditará 150 veces, pues precisamente Century Media es una de las discográficas más asiduas a esas prácticas) no puede vivir un grupo que sigue escrupulosamente el ciclo gira/disco/gira, además de que los precios de los álbumes y las camisetas hechas durante el contrato con la discográfica, se desplomarán aún más.

¿En qué me baso en decir estas afirmaciones tan arriesgadas? Pues que con Roadrunner Records ha pasado exactamente lo mismo. No se exactamente qué ha llevado a la venta de Century, pero lo cierto es que Roadrunner no es más que una carcasa. En 2012 Roadrunner quebró, y Warner, que ya en 2006 compró acciones de la compañía, devoró a la discográfica holandesa. La carcasa quedó para contentar al público y dar la sensación de que a Warner también le interesaba el metal no tan mainstream. No sería tan sincero este interés cuando gente como MACHINE HEAD, que llenan arenas, se fugaron a Nuclear Blast, que por cierto, deben de estar celebrando que ya no tienen competencia a la vista en el mundo del heavy metal. Metal Blade, Earache y Relapse aún están a bastante distancia. De Profound Lore o Southern Lord, ya ni hablamos…

A MACHINE HEAD le siguieron SOULFLY o DEVILDRIVER, por no mencionar a las que se fueron cayendo unos pocos años antes, precipitando la caída de un sello que en los 90 llegó a tener a las grandes estrellas emergentes (y no tan emergentes) del momento, como FEAR FACTORY, los ya citados MACHINE HEAD, SEPULTURA, BIOHAZARD, OBITUARY o DEICIDE. Incluso el mítico cazatalentos, Monte Connor, descubridor de muchísimas leyendas de los 90, también se ha pasado a la compañía nuclear. Algo estarán haciendo bien, porque hasta SLAYER se ha unido a ellos, pasando de una subsidiaria de Universal, como era American Recordings a Nuclear Blast, haciendo el camino contrario.

Pero Century Media tiene un problema que Roadrunner no tuvo. Century Media nunca fue ni excesivamente mainstream ni excesivamente underground. Roadrunner conserva un camino similar, la diferencia es que tienen a un superventas como es SLIPKNOT, y empleo el verbo en singular porque actualmente siguen en la compañía. Es la lógica de la rentabilidad, Warner quiere mantener aquello que venda, y por eso en las oficinas de Roadrunner reciben a los de Iowa con caviar y perlas. Da igual que se pongan caretas, mientras llenen las arcas…

Century no alberga ningún artista tan grande. ARCH ENEMY son un buen reclamo, pero no lo suficiente y LACUNA COIL pegaron el pelotazo hace 10 años, pero ya no están en la cresta de la ola, tanto popular, como artísticamente (lo dice un fan del grupo). Cruelmente, llegó a tener más de una banda estandarte a nivel de ventas, como IN THIS MOMENT o IN FLAMES, aunque estos últimos sólo fueran por un disco. Pero el grupo de Maria Brink se mudó a Atlantic, e IN FLAMES, en un sarcástico anticipo del destino, se fueron a Sony en 2014. Quién sabe si la salvación de la compañía, estaba en dichas bandas. Aquello que la salve de que en unos años Sony no decida prescindir de la marca. Y Roadrunner, aún con SLIPKNOT, sigue en la espada de Damócles.

Una de las razones por las que Metalsucks argumentaba la (entonces) posible venta de Century Media es que realmente no ha fichado ninguna estrella emergente en los últimos años, si acaso grupos de gran talento como NACHTMYSTIUM o SWALLOW THE SUN, pero estos ya tenían cierta trayectoria y fama en el underground cuando decidieron dar el paso, y únicamente de bandas establecidas como PARADISE LOST y NAPALM DEATH es imposible sobrevivir, aunque tengas unas ganancias seguras a corto y medio plazo.

En esta vida todo nace, crece, envejece y muere. No quiero decir que el metal esté muerto, hay muchísimas discográficas, como las ya mencionadas Profound Lore, Southern Lord, Dark Descent, Napalm Records, Agonia Records… Ellos son los encargados de buscar los nuevos talentos que tal vez estés escuchando mientras lees esto y el reemplazo natural a Century. Pero, afortunadamente, son demasiado pequeños como para interesar a uno de los peces grandes. Aún así, sigue sorprendiendo que Sony haya decidido adquirir una compañía que tiene a cosas tan vendibles como HIGH ON FIRE, ANGELUS APATRIDA o SICK OF IT ALL. Aunque, tal y como hemos afirmado con anterioridad, lo más probable es que Sony desmantele la compañía poco a poco y se quede con lo que realmente le interesa. O quizás no, y mantenga a Century Media con más vida de la que parece, al fin y al cabo, Sony, con este movimiento cubre otro cupo de mercado (bajo su paraguas hay disgográficas dedicadas al jazz o a la música electrónica de baile), y no sería inteligente matarlo. Lo que sí es más seguro es que Century Media no sea más una compañía puntera.

No obstante, que nadie piense que las fichas de dominó caerán en los próximos días, al igual que con Roadrunner esto va a ser un proceso lento, que durará meses o años, y cuyas consecuencias se extenderán más allá.

Analisis realizado por Pablo Balbontin (Subterraneo Heavy).



<

 


comments powered by Disqus